Acompañamiento terapéutico especializado para niños y niñas, y sus familias, cuidando su crecimiento emocional en un entorno seguro y de confianza

Los niños y niñas expresan su malestar a través del comportamiento, el cuerpo y el juego.
En la consulta, escucho qué hay detrás de estas manifestaciones para ayudarles a ellos y sus familias a comprender y gestionar lo que sienten, favoreciendo un desarrollo saludable y equilibrado.
Señales de alerta
Cuando llora muy a menudo
Si es muy sensible o, por el contrario, como indiferente
Cuando no para de moverse, que le cuesta prestar atención, que “molesta”
Cuando enferma demasiado a menudo sin causa biológica que lo justifique
Cuando le cuesta aprender, no tiene interés, se bloquea o frustra en el proceso
Exceso de rabietas, de conductas provocativas o agresivas
Cuando muestra muchos miedos, ansiedades
Si tiene dificultades para dormir, comer, separarse...
Cuando hay problemas de relación, comunicación
Si observas alguna dificultad persistente en el desarrollo o en el comportamiento de tu hijo/a, consulta:
una intervención precoz puede marcar una gran diferencia
En la infancia, el juego es el lenguaje natural del niño. A través del juego, el dibujo y la palabra, el niño puede expresar emociones, conflictos y vivencias que a menudo todavía no puede formular directamente.
El vínculo terapéutico es un elemento central, puesto que ofrece una experiencia relacional segura que favorece el desarrollo emocional.
Es clave porque es en las relaciones familiares y en las funciones parentales donde se encuentran los recursos para ayudar al niño a crecer con confianza.
Si aparecen dudas sobre el crecimiento de tu niño o la convivencia familiar, consultar puede ser un primer paso para comprender y acompañar mejor la situación.
Horas convenidas.